¿Cuándo tomar electrolitos: antes, durante o después de entrenar?
Probablemente has visto personas preparar electrolitos antes de una carrera, durante una salida en bicicleta o inmediatamente después del gimnasio.
Entonces aparece la pregunta:
¿Cuál es realmente el mejor momento para tomarlos?
La respuesta la verdad depende más del entrenamiento que del reloj.
Duración, intensidad, temperatura y cantidad de sudor ayudan a determinar cuándo una bebida con electrolitos puede tener sentido dentro de tu estrategia de hidratación.
Electrolitos antes de entrenar
El objetivo antes de entrenar es llegar a la actividad correctamente hidratado.
Esto cobra especial importancia cuando sabes que enfrentarás:
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Un entrenamiento largo.
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Altas temperaturas.
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Una carrera o competencia.
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Una sesión con mucha sudoración.
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Actividades prolongadas al aire libre.
No se trata de intentar compensar todo cinco minutos antes de empezar.
La hidratación comienza antes.
Electrolitos durante el ejercicio

Aquí es donde la duración y el sudor empiezan a tener aún más relevancia.
Durante actividades prolongadas, el cuerpo continúa perdiendo agua y minerales por medio del sudor.
Por eso una bebida con electrolitos puede ser especialmente interesante en deportes como:
Running
Las carreras largas pueden combinar duración, intensidad y exposición al calor.
Ciclismo
Las salidas prolongadas hacen que transportar una estrategia de hidratación práctica sea importante.
Entrenamientos de resistencia
Cuando el esfuerzo se extiende durante un periodo largo, las necesidades pueden ser diferentes a las de una sesión corta.
Deportes outdoor
Calor, humedad y exposición al sol pueden aumentar la sudoración.
¿Y si solo entreno 30 o 40 minutos?
Aquí aparece algo que muchas marcas no dicen:
Es posible que el agua sea suficiente.
Para muchas sesiones cortas y moderadas, una persona correctamente hidratada y con una alimentación equilibrada no necesita necesariamente una bebida con electrolitos.
La necesidad aumenta cuando también aumenta la exigencia.
Y comunicarlo de esta manera ayuda a utilizar los electrolitos con intención, no por costumbre.
Después de una sesión exigente, el objetivo es comenzar a recuperar lo perdido durante la actividad.
Esto incluye líquidos y, cuando la pérdida de sudor ha sido importante, también minerales.
Pero nuevamente:
No todos los entrenamientos producen la misma pérdida.
Una caminata tranquila no es igual que correr 20 kilómetros.
Una sesión en un gimnasio con aire acondicionado tampoco es igual que pedalear tres horas bajo el sol.
Entonces, ¿cuál es el mejor momento?

Puedes pensar en esta fórmula:
ANTES
Prepárate para la exigencia.
DURANTE
Acompaña las pérdidas que genera la actividad.
DESPUÉS
Reincorpora líquidos y minerales perdidos.
La estrategia concreta debe adaptarse a cada persona y deporte.
¿Cómo saber si sudas mucho?
No todos perdemos la misma cantidad de líquido durante el ejercicio.
Una forma sencilla de observarlo es prestar atención a:
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Qué tan empapada queda tu ropa.
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Si entrenas frecuentemente con altas temperaturas.
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Si aparecen marcas blancas de sal en ropa o piel.
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Cuánto peso corporal cambia antes y después de sesiones largas.
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Cuánta sed experimentas durante entrenamientos prolongados.
Para atletas que entrenan seriamente, evaluar la tasa individual de sudoración puede ayudar a desarrollar estrategias de hidratación más personalizadas.
En deportes y entrenamiento, un producto puede tener una gran fórmula y aun así ser poco práctico.
Por eso los formatos individuales tienen una ventaja evidente:
puedes llevar exactamente la porción que necesitas sin transportar un recipiente grande.
PX Electrolyte viene en sticks individuales de 3 g, fáciles de guardar en:
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Bolsillo deportivo.
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Maleta de gimnasio.
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Jersey de ciclismo.
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Morral.
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Equipaje.
Simplemente:
1. ABRE
Toma un stick.
2. AGREGA
Vierte el contenido en la cantidad de agua indicada para el producto.
3. MEZCLA
Revuelve hasta integrar.
4. DISFRUTA
Incorporarlo dentro de tu estrategia de hidratación deportiva.